viernes, enero 26, 2007
sacude ese sueño de niebla de tus muslos...
miércoles, enero 10, 2007
florsticio

Estas tardes frías de enero, cuando tus brazos fijan la ternura en mi y me sientes y me miras, te tomo unida a mi, como si fuera un cuento; solo el triste viento sopla cuando termino en resolanas buscando tu reflejo, y me se de ti... y te se en mi, busquedas de huellas palpitantes sobre una marea de lava, resequedades descascaradas e influencias turbias de un río de sellos. Me vuelvo a las hojas donde fresca tu mirada envuelve a los cocuyos e iluminas tu corazón con su destino, infecto el desgarrado simple queda adormecido en la corola de tu rostro...
martes, enero 09, 2007
la felicidad y el dinero.
¿Acaso el dinero puede comprar la felicidad? Se dice a veces que los científicos no han hallado ninguna relación entre el dinero y la felicidad, pero eso es un mito, según el psicólogo Ed Diener, de
Una relación muy compleja
Aclara que la reacción es compleja. Pero por cierto, la gente adinerada tiene un índice de satisfacción con su vida sustancialmente mayor que la gente pobre, aun dentro de las naciones acaudaladas, dice.
"Hay evidencias abrumadoras de que el dinero compra la felicidad", dijo el economista Andrew Oswald, de
Oswald publicó hace poco un estudio sobre británicos que habían ganado entre $2 mil y $250 mil dólares en una lotería.
Como grupo, revelaron un aumento en la felicidad que promedió un poco más de un punto en una escala de 36 puntos al ser consultados dos años después de su ganancia, en comparación con los niveles de dos años antes de ganar.
Daniel Kahneman, ganador de un Premio Nóbel y economista en
Indicaron que, en un estudio, la gente con ingresos familiares de $90 mil dólares anuales o más sólo tenían una ligera probabilidad mayor de considerarse "muy felices" en general que quienes ganaban entre $50 mil y $89,999.
Las tasas fueron de 43 por ciento en comparación con 42 por ciento respectivamente.
Los miembros del grupo de ingresos elevados tenían el doble de probabilidad de considerarse "muy felices" que la gente con ingresos familiares inferiores a $20 mil dólares.
Pero otros estudios, en vez de solicitar un cálculo sobre el nivel de felicidad, observan a la gente durante el día y registran sus sentimientos.
Estos estudios revelan un efecto menor de los ingresos sobre la felicidad, dijeron Kahneman y colegas.
La relación entre ambos factores tiene otro matiz. Aunque la gente que gana $150 mil dólares anuales es considerablemente más feliz que la que gana $40 mil, no está claro por qué, observa el sicólogo Richard Lucas de
¿Acaso el dinero compra la felicidad? ¿O quizás ser más feliz es lo que permite a alguien ganar más dinero debido a una mayor creatividad o energía? ¿O hay algún otro factor que produce tanto dinero como felicidad?
Hay evidencias como para fundamentar las tres interpretaciones, dice Lucas.
En todo caso, los investigadores dicen que cualquier efecto del dinero sobre la felicidad es inferior a lo que la mayoría de la gente supone.
"La gente exagera acerca de cuánta felicidad se puede comprar con unos pocos miles de dólares más", dijo Oswald.
"La calidad de las relaciones tiene un efecto mucho mayor que grandes aumentos salariales. Es un consejo mucho mejor, si uno busca felicidad en la vida, tratar de hallar el marido o la esposa adecuados en vez de tratar de duplicar el salario", comenta el experto.
De esta forma, sin escarbar, sin deatribas y pormenores debemos escatimar hasta el ùltimo de nuestros esfuerzos en, cada día mejorar nuestra calidad de vida y vivir mejor con nosotros mismos; en consecuencia luego entonces, provocaremos una reaccion en cadena para nuestros colegas, compañeros, hermanos y gente corriente que cada vez mas necesita de un buen trato y de una sonrisa...
Para nosotros y para los que vienen.
Amada mía...

Amada Mía
(Autor: José Nogueras)
(Canta: Cheo Feliciano)
Amada mía...
grata sorpresa la que me has dado
yo necesitaba un amor
y me has enamorado.
Amada mía...
eres mucho mas de lo esperado
dulce mujer que había soñado
yo soy todo de tí.
Ha surgido el silencio
orientada hacia el cielo
con tus ojos de estrellas
y tu voz de consuelo.
Eres más de una vida
por dejar de ser tuya
y entregarte al amor.
Amada mía...
mis lares claman tu presencia
riega tu lluvia de inocencia
por mi corazón.
Amada mía...
reina de luz y la esperanza
tienes el don de dar la calma
es que eres el amor.
Ha surgido el silencio
oreintada hacia el cielo
con tus ojos de estrellas
y esa voz de conzuelo.
Eres mas de una vida
por dejar de ser tuya
y entrgarte al amor.
Amada mía...
grata sorpresa la que me has dado
es que yo necesitaba un amor
y estoy enamorado.
Amada mía (dulce amor)
Amada mía (dulce amor).
Casi nunca se ve llegar, y en ese preciso momento, no esperado, cuando mas desesperado se encuentra el corazón por no querer intentar más allá la entrega, donde el miedo al inevitable dolor desvanece las oportunidades de cambiar y ser mejor, dando vuelcos y confundiendo... pese a todo, llega el rescoldo casi efímero de la esperanza y se vuelve a intentar, se vuelve a dar uno como de principio, sin medida, con todo, esperando encontrar lo que ahora se busca... compartir...
Gracias Sandy...
jueves, diciembre 28, 2006
la navidad publicitada
martes, diciembre 26, 2006
Oda preferente...
domingo, diciembre 17, 2006
hacia todas partes...
Pasa de largo todas estas terminales, sabes donde encontrarme, sabes donde estoy y soy feliz... cuando no quedan más horas de camino y te siento cerca de mi, camino dentro de lo que puede ser la ciudad del encuentro. La tempestad.
miércoles, diciembre 13, 2006
Encierro.
jueves, diciembre 07, 2006
Vacas Felices con Botas
Las vacas locas despintadas, acaban de correr a comprarse botas, para botearse con las demás locas vacas que correteaban cotorreando por el loco banco fangoso forrado de forrajes... las flores abundantes del campero, cantan al son del viento, unas ventiladas rondas, afinando mujidos deatribantes y gozando liberadas frondas, abrazando formas romas o más frondosas que las mismas bromas que fabulan al honroso ritmo sonoroso, de unas cuantas despintadas locas vacas correspondientes a una tibia mañana de diciembre, cuando regresando algunas a tumbos y marometadas, cantan contentas cuentos contados por curiosos cueros colgados de cosas cornudas, cuentan que cantan canciones cantadas con ceso. Que dulces vacas contentas, aunque locas cornudas cuelgan cachudas cachas, coches cachan cornudas chochas, de colchas cachondas de puro verdor... ¡oh! felicidad...
martes, diciembre 05, 2006
Destino.
sábado, diciembre 02, 2006
Trivialidad
jueves, noviembre 30, 2006
el cumpleaños...
Espero que pases un dia fenomenal y que sepas que siempre pienso en ti de una manera muy especial; pese a las despedidas, la distancia, y la desesperada inoportuna falta de tiempo para realizar miles de sueños, no pierdo la intención de un día gris, de niebla, de frío y de gente, en nuestra pequeña ciudad, de cantos: por fin nos encontremos ... tal vez un cafe silencioso, nos haga vertir en chorros de miradas y sintamos como se nos va el fresco entre las manos, y la sangre se vuelca en las canciones, los recuerdos y seamos felices a salud de los viejos buenos tiempos...
sábado, noviembre 18, 2006
Al sueño, al sensible aletazo de la revolución…
Un dolor tan grande se oculta sobre la sonrisa, de una escena tan escalofriante, descarada y espantosa pesadilla, una tormenta de sensibles paisajes de sueño a mi lado… no te busqué en el momento adecuado, tal vez esa era la prueba, tal vez probaste algo que no es calificable, eso no queda en mi.
Te llevan de mi los miedos, muy lejos donde no queda un espacio para mi, donde nunca jamás te podré mirar, donde tu jamás podrás mirarme… y me siento de nuevo tan solo como cuando me dejaste. Y pienso en las fuerzas que tomaste para abandonarlo todo. Imagino como puedo retomar tu ejemplo y solo me resta descansar las palmas en mis ojos de lluvia, y el viento desolante de mi aparejo oscuro y convalecido… ya casi me pierdo de ti. Este olvido tan inusual, me deja huecos en la memoria, lagunas en mi conciente dolor, y un irresistible campo desierto de canto. Sé, por lo que he visto en ti, mas allá de lo coherente, lo evidente, y por que lo siento aún, por ti; Tenías ganas de quedarte, tenías ganas de aferrarme a ti y contradecir tu fuerza, demostrarme que nada es imposible, abandonarme, a mi suerte sin tu amor y “la revolución no es un cuento” sino más allá de tus fuerzas la fuerza de tu pueblo y tener el punto y paraíso perfecto para amarnos libres, solo por el hecho de revolucionar; solo pensabas en que por ello era tu lucha, para nosotros estar bien, para que no fuera algo por lo que te arrepintieras y estuviéramos totalmente seguros, e invocar desde ahí a nuestro amor, después de la revolución, solo así seríamos felices…
“solo así podré amarte completamente, si tenemos la revolución en nuestras manos y la sentimos y nos servimos de ella para nuestro pueblo, para la fuerza de la nación completa, para estar cómodos, para ser perfectos y que todos nos vean…”
“solo si es de nosotros, solo si peleo por ti seremos más, estaremos más, nos amaremos por fin, por este fin:
“Si ahora que no la tenemos, no queda nada, es un estilo completo de vida y no lo quiero para ti sin que me preguntes nada…”
Solo quieres la revolución para nosotros, para todos nosotros… crees que he pasado desapercibido por los mítines, por las banderas y las mantas buscando tu rostro enaltecido con aires de lucha, y laureles de victoria sobre tus hombros, y te veo cada ves más lejana y ajena, por vez primera te comparto con tu pueblo y no soy nada, me convierto en el hombre más ingenuo e insolente, en el más desesperado, en el más incrédulo, en el menos soñador si es que la revolución me lleva a soñarte sin revolución… y me vuelvo un instante como tu, y me quiero a mi mismo por quererme en ti, y vuelvo a la unidad de nosotros, al amor intrínseco, mas cercano a todo lo que creo e inyecto en ti lo de creer, ya no intuyo lo que debe pasarnos en el futuro, ya no temo por segundos, ya no temo a la eternidad de nosotros, ya se que nada nos faltará si nos amamos, y creo, y tengo fe dentro de ti en mi, solo si me se en ti y tu en mi; y quiero arriesgarme sin miedo a la vida.
Sin ser tan complicados, solo falta encontrar revoluciones donde luchar, y no por necesitar la revolución, solo porque nos amamos y es algo que tu disfrutas en mi , y que yo disfruto en ti. Te amo.
lunes, septiembre 18, 2006
la herida...
jueves, septiembre 14, 2006
Actividad secundaria del estadio sensible de las horas.
Aun no creo desestabilizar los determinantes ejercicios de la sensibilidad ajena, sin lastimar, sin querer, ajeno al dolor. No creo en determinar la moral, adjetivada de valor, a cada persona que existe, que mora con otra sensible notoriedad, una vida adusta, sencilla, noble y hasta pecaría de incierto, al decir que lo se, además de todo lo contrario. Sobre todo cuando no encuentro, la verdadera razón que nos hace estar y convivir, pasar un momento compartiendo, este mágico expendio de humildad, humanidad y cosas: la vida; la cual nos hace ser parte de esta época, de esta conveniente sociabilización.No hallo este hilo exquisitamente distensible, procurando guardarle distancia, evitando rozar siquiera su existencia cuando todo equipare a la intolerancia, ni quiero pensar en esa hora y en ese caso de algunos, dejando atrás los dedos largos y las marquesinas doradas, afilando los dientes en los puños, aplastando certeros golpes en la mandíbula, de guarros y cadenas.
No entiendo donde el respeto invadió miles de calles y se extinguió toda esa bruma que separaba la multitud hasta tu mano. Invocando a la benéfica imparcialidad de los valientes, ¿donde estabas cuando el reparto de la cordura y el motivo no te dejo ser feliz y solo actuaste para vivir?
Si te siento, si eres un acompañante en este difícil camino. ¿Porqué haces tan absurda, esta convivencia, tan pesado el trato, tan áspero el camino, si vamos a estar todavía compartiendo algunos años? Si pensaras tan solo un momento que tienes la opción de limitar ese roce del que hablo y siento por todos; en cambio divides, repartes e interfieres en este diario devenir, impidiendo rodar nuestro trato, cada vez mas imposible. Pobre amigo, pobre yo, pobres todos estos caminantes que solo viven en la máscara de un confort perlado y falso, o ¿eres capaz de ser mediano para con las restrictivas comandas del sistema? cuando no eras así, vislumbrabas fogosamente tu bandera, defendías a metralla tu incorruptible misión… y ya no queda nada por lo que luchabas, ya no queda nada de esperanza para ti, ahora logras defender el interés, per cápita de tus atenuadas proezas, de tu febril conformismo que no cesa de crecer, que no cesa de creerse, en ti mismo la expresión mas cobarde de tu ignorancia… ya no pido que luches, ya no pido que desvalores tu consanguínea forma con el estado, no te pido que cambies ni mucho menos que te entregues, a lo que quisiste ser algún día. Solo quiero que votes por la paz de tus semejantes y mueras a gusto con tus sentidos, y que seas feliz, con toda tu carga, con todas tus cosas, a través de esta vida senil que te acompañará muy pronto; quiero para ti y para mi que comuniques nada, que no respires la atmósfera sutil del desengaño, que no cuelgues en ti la máscara de la hipocresía, con odio… Deseo que seas mas allá de la revolución una mano compañera y no frontal, mas persona y no enemigo; vuelve a recordar tu esencia y la razón por la que estas vivo… agradece que estoy para ti, con mi fusil al hombro y preparado, solo resguardando la tranquilidad que tanto buscas, el rescoldo de tu humildad, la sagrada manta de la esencia, de la comuna, de tu pueblo…
martes, septiembre 12, 2006
palabras en silencio...
miércoles, septiembre 06, 2006
El necio
Para no hacer de mi ícono pedazos
para salvarme entre únicos e impares
para cederme un lugar en su parnaso
para darme un rinconcito en sus altares
Me vienen a convidar a arrepentirme
me vienen a convidar a que no pierda
me vienen a convidar a indefinirme
me vienen a convidar a tanta mierda
Yo no sé lo que es el destino
caminando fui lo que fui
allá Dios que será divino
yo me muero como viví
Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un "hijonuestro".
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
más yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
Yo me muero como viví.
Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la revolución se venga abajo
que machacarán mis manos y mi boca
que me arrancarán los ojos y el badajo
Será que la necedad parió conmigo
la necedad de lo que hoy resulta necio
la necedad de asumir al enemigo
la necedad de vivir sin tener precio
Yo no sé lo que es el destino
caminando fui lo que fui
allá Dios que será divino
yo me muero como viví
Primer acto de magia…
Este recorrido de apenas algunos kilómetros, me hizo pensar en la grandeza inmensa de la montaña, si acaso se dibujaba a lo lejos, ahora recorrida y tan abrazable a cada instante, las premoniciones eran solo efímeras burlas de la razón. Al cabo, en carne propia se siente el misterio, con el cantar de los pájaros, el frío de la mañana, los múltiples olores de la tierra, el fresco tiritar de la hierba al encanto de los vientos, cuando el roce frugal del rocío quebranta los distantes recorridos, milimétricos y sutiles, chorreantes y distintos… el vuelo mágico de los insectos, y todo se encierra en un cuadro de inagotable movimiento; los pasos sensibles de la niebla, con su manto encantador, el cual se vive en distinta dimensión, imágenes del cuento. La misma historia que canta entre nubes las diversas formas que arrebata la cordura indistinta del juego, la diversa memoria de figuras, la canción armónica de la natura. Me siento a mi mismo, agradecido, feliz de compartir, cada paso, cada respiro, suspiro, de este viaje, de esta vida… ¡ay montaña!
Este incierto, esta duda fraguada de sueños, este encantador silencio, lleno de ruido, de plántulas y enredaderas, de arbustos, madreselva, orégano y menta, hinojo reservado, acuyo y hierba mora; colores diferentes, verdes, moradas, amarillas, de hojas lanceoladas y filiformes, árboles inmersos de humedad y universos, potencias y potencias de trivialidades, bosque, lleno de fábulas y duendes que viven en las hayas y encinos gruesos, hadas mágicas espiando mi atrevida incursión, a este, su pequeño mundo; cuando acabo de dar un paso me interrumpe cada vez más el asombro, el sentimiento de cuan acompañado estoy de este canto… ¡ay deseo!
Vuelvo los ojos a la pequeña fracción de lo que soy, en perspectiva, a todo este entorno; me descubro, ahí, tan indefenso de mi mismo, de la febril introspectiva, casual de mis acciones, a la despejada correlación de mis adentros, y me siento tan pequeño y tan inmenso, amoroso, mágico, sencillo, como yo mismo, ya sin penas, ya sin momento, sin tiempo, vivo… ¡ay vida!
martes, septiembre 05, 2006
Ursus major
Te perdí cuando dejé de mirar el cielo, ya no quedaba más de esa constelación de millones de años, dejé de abrazar mi almohada de sencillas promesas, cuando escribí en tu cuerpo “nunca me dejes” y tu respondiste con un beso inextinguible en el fuego “sabes que te voy a amar siempre”; en calma resolví mimarte, cada centímetro de lo que tu eras y desee mas que nada ser inmortal contigo… como un sueño. Miles de pasos, miles de personas en ese preciso instante desearon la eternidad para nosotros, sin conocernos, sin saber siquiera cual era el fondo de las cosas, cual era la intención salvaje de nosotros estando juntos.
Dejé de sentirte cuando la duda invadió nuestros encuentros cada vez mas triviales y pertinaces, como si las uniones hicieran fraguar el mismo deseo de estar en nosotros, sin consultar al destino nos fuimos perdiendo del amor, del todo, en ese célico, abrumador camino. Plasmados ahí, en ese gélido disturbio matemático e infinito, quedamos guardados, señalando a los marinos la ruta del destino.
Estoy a medias bien. Estoy a medias siempre desde la partida. Del cinturón de Orión hasta las dormidas Pléyades; he resuelto a descubrir tu aroma, la exacta definición del movimiento de tu alma, la determinante rúa láctea me deslumbra y no estoy completo. Me descifro dormido a la mitad de mí, a la media sombra de mi cuerpo, en la varada epifanía cinética del espiral.
El ojo del huracán me avienta a descubrir miles de formas de la tranquila estadía de los signos, cuando avante desmorona las bondades de la vida, excelsas y desfigurantes, grotescas misivas de la intensa imagen, cuando acabo de nadar en ese paraíso conmensurable de los recuerdos.
